Pasear tranquilamente por Sultanahmet es un placer, cuando uno se ve rodeado por dos colosos como la Mezquita Azul y Santa Sofía te das cuenta de que Estambul es una ciudad que posee una historia poderosa.

Ahora que hace un año que fuí por última vez, recuerdo con nostalgia el caminar por esas calles, sus ruidos, los olores, sus encantadoras gentes, creo que podría decir sin temor a equivocarme -al menos para mi- que Estambul es una ciudad con ciertos aires de adolescente coqueta.

Recopilando fotografías, he recuperado estas 3 imágenes de un recorrido que habré realizado en multitud de ocasiones durante mi estancia en la ciudad en tranvía desde Sultanahmet hasta Eminönü.

Hay ciertos lugares en los que la dificultad de tomar una buena instantánea es alta sobretodo si queremos huir de la mera foto descriptiva o de la foto evidente o típica y queremos conseguir una fotografía con un cierto interés para uno mismo y para el posible espectador.
Es allí donde aparecen los recursos estilísticos de cada fotógrafo, su mirada o en algunas ocasiones y para que negarlo…la suerte juegan un papel determinante.
Parafraseando a Pablo Picaso: «que la suerte me encuentre fotografiando».

Muchas veces cruzando Plaça Catalunya siempre he pensado que éste es uno de esos lugares dificultosos, una gran plaza, sin elementos visuales que se puedan incluir en las fotos y en algunas ocasiones vacía…. o no… ya que a menudo está abarrotada de palomas y de turistas empeñados en alimentar a estos animales por el simple gusto de hacerse la típica fotografía de rigor en la que a menudo aparecen con una paloma en cada mano comiendo el pienso que entusiasticamente se colocan a puñados para atraer a los pájaros.

Ah! se me olvidaba añadir lo más importante, en algunas ocasiones se puede observar a algún turista con una tercera paloma en la cabeza, siempre me he preguntado si para conseguir que el animal se pose allí, también se colocan cuidadosamente un puñado de pienso.
Eso si que sería muy fotográfico, si señor, muy Martin Parr…
Imaginaros el típico turista con 3 palomas posadas encima de él y eso si…. sonriendo abiertamente para la foto que entusiasticamente se llevarán a sus países de origen y enseñarán orgullosos.
Cada vez que veo esta escena similar no puedo evitar sonreir.
Pero dejando de lado curiosidades y anécdotas y volviendo al tema que nos ocupa, para conseguir una buena instantánea en algunas ocasiones tan solo se trata de observar, colocarse en el lugar oportuno y sobretodo…esperar…

Segunda y última entrada destinada al proyecto del que ya hablé dias atrás, vuelvo a subir 4 nuevas fotografías que pude realizar en mi breve estancia de 9 días en la ciudad. Ojalá pudiera volver a New York para extenderme en el proyecto, pero creo que de momento me tendré que conformar con el trabajo realizado.
Os propongo que echéis un vistazo a «Subway» que acabo de subir con mucha ilusión en la página web a ver que os parece.




Con la fotografía digital hay que controlarse, evitar hacer demasiadas fotografías superfluas que lo único que harán será consumir tiempo en descargarlas al ordenador, ocupar espacio en el disco duro y incrementear el archivo hasta tamaños impracticables.
A lo que sin lugar a dudas hay que sumar la edición, esa pesada cruz que cualquier fotógrafo lleva como buenamente puede. En resumidas cuentas se trata de elegir, lo que no es poco…
Desde que regresé de NY descubrí dos fotografías de la misma escena que me bloquean. Lo común en ambas fotografias es que aparece la silueta de la estatua de la libertad de la cabeza de la chica.
El problema es que a veces las miro y seleccionaría una, otras la otra.
La primera imágen ya la véis, quizás sea más completa… Pero ¿y la segunda? con esa luz en la cara de la chica y en su pelo… En la primera, demasiado oscura casi inapreciable…

Las miro y pienso… la mejor sería una mezcla de las dos… chico con gorra y luz en la cara de la chica…pero simplemente no existe y evidentemente no me voy a dedicar a hacer juegos de photoshopeo.
¿cual os gusta más a vosotros?
¿Quién ha visto la película Armas de Mujer?
Bueno, supongo que habrá unos que sí y habrá otros que no…

Si la habéis visto recordaréis a Melanie Griffith cogiendo el ferry para ir de Staten Island a Manhattan para ir a trabajar.
Y si no la habéis visto os diré que este es un ferry que hace este recorrido de forma totalmente gratuita para que la gente que viva en Staten Island pueda ir a trabajar a Manhattan… lo que pasa es que tambien suele haber turistas entre los pasajeros para ver la estatua de la libertad por su proximidad.
Ya sabéis, se trata de subirse en Battery Park y bajarse en Staten Island para volver a subirse inmediatamente al ferry que te devuelve sin mas dilación a Manhattan ya que dicen que no hay mucho que visitar en la isla.

La diferencia entre quién hace este trayecto por obligación o por devoción es clara, mientras que los primeros intentan estar lo más ociosos posibles, los segundos no paran de sacar fotografías y casi nunca están sentados pues la verdad es que el paseo es breve pero excitante.

Un clásico recomendable también por las vistas de la ciudad desde el agua.
