Pasear tranquilamente por Sultanahmet es un placer, cuando uno se ve rodeado por dos colosos como la Mezquita Azul y Santa Sofía te das cuenta de que Estambul es una ciudad que posee una historia poderosa.

Ahora que hace un año que fuí por última vez, recuerdo con nostalgia el caminar por esas calles, sus ruidos, los olores, sus encantadoras gentes, creo que podría decir sin temor a equivocarme -al menos para mi- que Estambul es una ciudad con ciertos aires de adolescente coqueta.

Recopilando fotografías, he recuperado estas 3 imágenes de un recorrido que habré realizado en multitud de ocasiones durante mi estancia en la ciudad en tranvía desde Sultanahmet hasta Eminönü.

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